NUEVA YORK/BUENOS AIRES.- China devaluó ayer cerca de un 2% el yuan respecto del dólar, en la mayor revisión a la baja del valor de su moneda en dos décadas, y reformó el sistema cambiario para estimular su economía tras la caída del comercio exterior. Esto sacudió los mercados financieros que reaccionaron con bajas generalizadas por temor a un nuevo capítulo en la guerra de divisas que hundió a Wall Street.
El Banco Popular de China anunció en Beijing una renovación en el mecanismo de fijación del tipo de cambio del yuan para tratar de acercarlo a su valor real del mercado, que tuvo como efecto inmediato una caída de 1,9% de la divisa china en comparación con el dólar, una medida sorpresiva porque se trata de la mayor devaluación de la moneda en los últimos 20 años.
Esta etapa de la economía China apunta a favorecer las exportaciones y frenar la salida de capitales del país, aunque las mismas autoridades aclararon que de ahora en más el tipo de cambio quedará más expuesto a las oscilaciones y los mecanismos naturales del mercado, lo que podría, a su vez, abrir las puertas a una nueva devaluación de la moneda, según distintos analistas citados por las agencias internacionales de noticias.
La decisión había sido reclamada repetidamente por Estados Unidos que, sin embargo, adoptó una cautelosa posición a través de su Departamento del Tesoro que consideró que “aún es pronto para juzgar las implicaciones completas de la modificación en el tipo de cambio”. Sin tiempo para el análisis, al final de la jornada el Dow Jones de Industriales cayó más de 200 puntos y estuvo a un paso de perder los 17.400 puntos, mientras que el tecnológico Nasdaq bajó un 1,27 % y el selectivo S&P 500 perdió un 0,95 %.
Wall Street se unió así a la oleada de ventas al otro lado del Atlántico, donde las principales plazas financieras terminaron también con fuertes pérdidas: Frankfurt un 2,68 %, París un 1,86 %, Londres un 1,06 %, Madrid un 1,41 % y Milán un 1,12 %.
Los analistas coincidieron en señalar que el último movimiento de Beijing golpeará a las empresas exportadoras con intereses en el país asiático, desde sector del automóvil hasta el siderúrgico, por el encarecimiento que traerá aparejado en sus exportaciones.
Tras la decisión tomada ayer, el la autoridad monetaria china explicó en un comunicado que se trata de una “adaptación única” que era necesaria porque en el futuro el mercado tendrá “un mayor papel” en la determinación de la cotización y aseguró que mantendrá el yuan estable en un nivel “adecuado”. La devaluación se produce en momentos en que las exportaciones chinas están debilitadas, y que en julio registró una caída interanual del 8,3%, un hecho que los analistas atribuyen a que en los últimos 12 meses el yuan había ido subiendo casi a la par que el dólar frente a varias divisas internacionales. Respecto del euro subió casi un 20% en un año, lo que encareció de manera clara los productos chinos en Europa, el principal mercado del país asiático, y si el comercio exterior sigue debilitándose podría estar en peligro el objetivo de crecimiento de un 7% fijado por el gobierno para este año.
Lo que está claro para los analistas internacionales es que la economía del coloso asiático se ha ido debilitando, visto que el PBI paró de crecer a las tasas que tenía acostumbrado a todo el mundo, a lo que sumó otros indicadores que confirman esta tendencia como las exportaciones y los consumos, hasta las importaciones y el nivel de inversiones. Una devaluación mayor del yuan podría llevar a la quiebra a numerosas empresas chinas con deudas en dólares, en particular a las vinculadas al transporte aerocomercial o las telecomunicaciones. (Télam-DPA)